lunes, 30 de mayo de 2011

Idem parte de la parte.

Y así me ves, imbecil, invisible. Anima, animada con ánimos de seguir animándose. Espectro, aspecto, que a todos ve expectante. Andante, joven caminante, pájaro errante. Ilusa sueña confusa. Difusa. Vuelve al aire y se desdibuja. Se sienta en tu ventana, te canta una canción. Quiere que la quieran, pero solita oye su canción. Exige atención, pide deseos de amor. Tonta alpinista que escala fantasías. Suicida, camicace, que nunca aprende la lección. Inmolada, alada, arrojada a una causa que no existe más que en su corazón.

Idem parte I

Solitario parece ser mi andar en una pradera silenciosa. Que cargue con mis ambiciones y se lleve lejos. Estar en un mundo impenetrable, y verme rodiada de todos y de nadie. Lloré la primera vez, la segunda y la tercera, pero esta vez ya no. Comprendí.
Mi cuerpo se prepara y lo hechos se delatan. Yo veo venir el infortunio y mis alas se alzan. No es aquí donde frené, no fue allá ni allá tampoco. Entonces es más lejos y acabo por llegar primero. Pero la fiesta aun no ha empezado y parece que tampoco me están esperando. Vuelvo al viento, a ver si de tanta prisa me exaspero. Toco timbre, me abren, sueño. Acá el festín es de otros, junta tus cosas y no finjas asombro. Sin embargo así el efecto se va desgastando. Eso creyera ser positivo, eso aparentemente demuestra que algo he aprendido. Parece que de tantas vueltas los sentimientos se desinteresan. Arranco sin ellos luego, pero me veo llegando sin hambre, sin interés, sin pasión, sin emoción y no puedo hacer nada sin todo eso. Después por las dudas lo consigo, porque todavía algo me juego, cuál termina siendo la respuesta a esto: Me equivoqué de nuevo.
De donde son mis ojos, que no pueden ser vistos en profundidad. A quién defiende la vida porque a mi me aparta de la dicha. Y me voy de nuevo. Ya sin peros. Junto mi valor y mi voluntad. Sin reclamos me vuelvo a marchar. No me ven. Nadie me ve. Ni cuando llego ni cuando me voy. Solo saben que alguna vez estuve como extranjera sin patria. Indocumentada, ¡me discriminan las ganas! No me quieren acá. No se entonces donde. Qué tendré que ser para permanecer. Como hacer para enredarte en mí rodeo cómo al menos lograr que quieran involucrarse con mis recelos. Todos sabemos que en este mundo rige el deseo. Pero a mi me lo prohibieron. Tengo voz pero sin dimensión, vendo amor pero de pura conclusión. Tengo tanto desaprovechado que vuelco en la tierra para que broten esperanzas, será entonces para cuando mis pasos desandan, un rayito tal vez me ilumine, me reanime, me entibie el alma.
Tengo todo preparado, ya nunca desarmo mis maletas. Directamente espero en la puerta. Ya entendí que este planeta, mi andar es a tientas.
Y así me ves, imbecil, invisible. Anima, animada con ánimos de seguir animándose. Espectro, aspecto, que a todos ve expectante. Andante, joven caminante, pájaro errante. Ilusa sueña confusa. Difusa. Vuelve al aire y se desdibuja. Se sienta en tu ventana, te canta una canción. Quiere que la quieran, pero solita oye su canción. Exige atención, pide deseos de amor. Tonta alpinista que escala fantasías. Suicida, camicace, que nunca aprende la lección. Inmolada, alada, arrojada a una causa que no existe más que en su corazón.

Sé lo que sigue.

Porque duermo con un ojo abierto en las emociones. Me robaste la fe, tal vez o solo me enseñaste a crecer. Me cuelgo de una soga para espiar las ventanas, a veces golpeo y me invitan a entrar, yo sin soltarme no puedo pero es porque no se tratar con el cuerpo. El mío desolado encara el encuentro sin dejar de mirar atrás. Ya no me presto simplemente no me atrevo. Pero de madrugada todo vale y entonces no hay consuelo para tanto silencio. Me frisaste la piel, me empañaste la vista. Me detengo siempre para ver como todo solo se desvanece. Y no tengo defensas no tengo voluntad, si nuevamente se van a marchar. Por el tiempo que dure mi armadura armada, la soledad se volvió mi amada. Y no la suelto aunque no la quiero, me acostumbre a ella hasta que llegue del alba, esa luz infinita de madrugada como la que una vez me envolvió y que reviente el cristal de mis miedos y me suelte las manos para descansar al fin de sus celos. No lloro sino por recuperar el deseo, los que vienen y van solo logran sanar. Traen flores, susurros lindos y nada más, ver pasar, dejar, librar. Me limpian tu voz, tus manos, mi ansiedad. Cada año soy otra, en cada estación se cierra un poquito más esos agujeritos en el pulmón. Te acordas que te había contado, que me los habías perforado, bueno, los mismos ya están casi a salvo. Y así siguió mi vida, así fui quedando, a medio hacer a medio andar, pero no importa, sabes que no. Porque estoy volviendo de a poquito y la verdad que hasta creo que es lo mejor, nadie logró enredarse en mis ojos como lo hiciste vos, pero esta vez elijo yo. Y ya no veo con la inocencia de antes, ¡uy! Eso también me lo quitaste, ahora siempre sé lo que sigue. Espero a ese alguien que no me permita predecir y acertar, que cambie el desenlace que extirpe el atrás y después de tanto crecer, volver a creer. Después de tanto ceder pararme un minuto y de una buena vez deslumbrarme otra vez.

viernes, 4 de febrero de 2011

Deshidrata

De la furia del amor y del olvido. No tiene porque tener sentido lo que pienso compartir. Pero mi cuerpo en espasmos de advertencia, recuerda. No se de que esta hecho el intento. No recuerdo como empezar. Se precipita mi sangre por recorrer mi cuerpo viéndome de cerca dejar pasar. Todo. Y nada.
Era una siesta de un verano agazapado. Era un verano retenido en las espaldas arañadas. Eran espaldas fundidas, mojadas. Resbalaba la fiereza y el encanto. Resbalaba la razón y los sentidos. La elegancia y el descuido.
Era dibujar las entrañas, untarse las ganas, frecuentar el cuello, los hombros, frotar la hazaña. Aplastar los huesos perforar con besos. Era traspasar el alma.
Fundir el fondo, escalar el morbo. Escarbar el hondo. Encarnar el modo.
Los labios. No hablan. Se escurren, se restriegan, se desgarran. Se enreda la cintura, se tuerce, se levanta y baja. Arde un punto y se desarma. Frunce un deseo y se ablanda. Se estira el torso, se arquea el dorso. Se igualan.
El estremecimiento en el cieloraso encubre un gemido y las cortinas destilan euforia. Se sostiene el eco en las esquinas. Se perturba el asombro para dar paso a lo no vivido. Entonces el rocío de los cuerpos alberga el éxtasis infinito. El grito y el desecho. Luego el desapego, la distancia. Un cuadro torcido en una pared sofocada. La palabra, aparece rasgada, desata la culpa y la disculpa. La almohada, las sabanas, la lámpara. El desapego de la piel calcada, la mañana. O tal vez la noche, pero el tiempo y los relojes. Comenzó una siesta de un verano agazapado terminó en un invierno ruso de caricias obligadas. La nada.

martes, 1 de febrero de 2011

Oscuro y profundo carmesí

Capitulo I . El espiral

(Canción para leer este capitulo: Un año de amor de Luz Casal).

http://www.youtube.com/watch?v=DHVpF3iGU1E&feature=related

El tubo del teléfono rojo en su piel bronceada, y su boca de frutilla que comenzaba a temblar, abarcaban todo el cuadro melodramático de aquel mediodía tan pesado y húmedo de un verano seco y lento. Unas cuantas palabras verborragicas retumbaron en el ambiente como una catarata de cuchillos que se caen de la alacena sobre el pecho de alguien, algo así como un -no quiero saber más nada, quiero encerrarme en mi casa y no ver a nadie más-. Eso fue lo que sus oídos escucharon por última vez, esas fueron las palabras del adiós. Y el cruel sonido que devuelve ese desalmado aparato cuando una conversación se corta, subrayando que ya no existe, hizo su aparición. Como si llamara éste a una ambulancia para que viniera a recoger el alma desecha de quien recibe una noticia. El rimel comenzó a decender por su mejilla como un río trágico y funesto. Cuanto más se animaba su corazón a sentir y a asumir la verdad de lo que vendría, más se desbordaba por todo su rostro la humedad de aquellas trágicas lagrimas.
El tubo volvió a su origen y ella, Amanda, no podía permanecer más tiempo parada en ese círculo de desesperación. En ese momento la acción más próxima y el mecanismo más sano de autopreservación era moverse, dar un paso al menos, una señal de vida. Así es que un pie cargado de arrebatos se presentó, luego el otro y otro más.
La luz que entraba por la ventana espejaba la madera de ese piso lustrado y prolijo que Amanda tanto se esmeraba en mantener. Y allí se lucían sus zapatos de tacón, coquetos pero cómodos a la vez que le sentaban tan bien a su porte, la estilizaban y le devolvían un encanto femenino a su andar y a su aspecto tan primaveral y encantador a la vez. Pero esos mismos zapatos ese día, caminaban en la habitación enérgicamente para escapar de la realidad de que su corazón se estaba desgarrando, se estaba ajando y ella sentía como una mano deshojaba las páginas del libro de su historia y las rompía en mil pedazos. Cada corte un incompleto, cada pedazo una fracción. Amanda tenia la sensación de que las paredes querían tragarla, que el empapelado de enredadera empezaba a crecer y a extenderse hasta ella para asfixiarla. Amanda sentía su piel derretirse y sudar porque el dolor la descomponía en curvas diagonales, su respiración era intensa y su rostro hermoso se confundía entre el de una niña y el de una anciana. En el escote de su blusa blanca con detalles de piqué se podía ver como sus latidos galopaban como caballos que venían a salvarla, o nada más huyendo de la catástrofe, tratando de rescatarse a ella misma del caudal de ese río de angustia que venia para tragarla y terminar con ella en un solo grito al unísono el dolor de su amor. Y así fue como sus piernas comenzaron a atrofiarse y su cintura empezó menguar juntando su cabeza a sus rodillas hasta quedar en una posición fetal, un espiral en el medio del piso lustroso. Desde el techo se apreciaba mejor, como Amanda parecía que se hacia cada vez más pequeñita, cada vez más diminuta. Su posición era tanto de muerte como de nacimiento. Como si volviera al mismo sitio de donde vino. Como si ese fuese el fin de las fotos con su madre cuando la cargaba en brazos el día que nació. Justamente así parecía alejarse y hundirse en el infinito su cuerpo dando vueltas en el lugar, volviéndose la mezcla un remolino rojo sangre, la materia dejaba la forma y el espacio para convertirse, Amanda en un fondo negro un oscuro y profundo carmesí.

miércoles, 19 de enero de 2011

Memory Stick

Tengo ganas de escribirlo antes de que se me escape para siempre, no es resiente este sentimiento, lo viví un día hace unos meses atrás.
Estaba acostada en la cama sintiéndome un calco, una figurita. Sentía que si comenzaba levantándome la cabeza podría despegarme como una calcomanía de una superficie. A la vez una sensación extraña en el centro de mi pecho, como si tuviese un hueco pero a la vez ese hueco succionaba todo mi cuerpo. Tengo que ser grafica, porque para mi no había tiempo en realidad ni espacio. Me acuerdo que horas antes de aplastarme de esa forma había llorado con congoja pero en silencio porque los sonidos se me metían para adentro. Me comía la angustia sin poder inflar aunque sea así mi alma. Y ese fue el día que entendí que mi dolor era completo, mi mente estaba abollada y sumergida, mi espíritu estaba fuera de mi cuerpo y mi cuerpo amorfo, aplanado, estirado yacía como una mancha en la cama. Dormía sin dormir, despertaba y volvía al llanto. También recordé en ese momento que mi cuerpo se estampaba como un dedo lleno de tinta se sella en un papel, con el propósito de dejar un prontuario de este estado. Eso alguna vez ya me había pasado y había sido mucho peor, pero yo no lo había registrado, no como esta vez. Nunca me di cuenta de cómo sentía mi cuerpo y mi alma todo lo que me estaba pasando.
De este hecho pasaron casi cuatro meses. El mes de octubre jamás me quiso, llevo varios años contando su maltrato. Pero de eso en realidad no quiero hablar, del mes de octubre digo, si de mis sensaciones plásticas. Después de aquel episodio no volví a estar mal en realidad, no de esa manera. Sí tengo tardes eternas, noches melancólicas, atardeceres punzantes, sobre todo en la calle Belgrano cuando miro a la distancia. La calle Belgrano a la tarde después de la siete de la tarde, no es fácil para mí. No me subo más a un colectivo a esa hora en la calle Belgrano. Pero todo, como todo en la vida se acomoda, se reacomoda, se arma, se rearma, se mezclan los colores nuevamente, y todo ocupa un nuevo lugar, aunque eso no significa que hayamos dejado de extrañar. Yo extraño lo sano de esa historia, por mas que haya sido corta pero para mi fue tan importante. Haber tenido certeza de que mi corazón estaba donde yo lo había dejado. No especulaba con nada, no tenía dudas, tampoco certezas, pero lo mas importante era no tener incertidumbre. Es verdad, no apostaba, pero porque siempre fui advertida. No sé. Fui feliz.
Obviamente que ese bienestar era mío, y solo mío. Después los fantasmas aparecieron finalmente y yo no quise saber más. Pero pude elegir. A diferencia de la otra historia, no pienso irme al vacío con el tiempo, con los meses, con los años, remar sola, no. No quiero conquistar a nadie, no por ahora, no quiero olvidarme nunca más de mí. No quiero que se queden a mi lado mien-tras-tan-to. Y por eso trate de poner fin al inicio de un posible fracaso lleno de rencor. Como de costumbre me cuesta ver lo que quiero pero empiezo seriamente a tener más claro y definido lo que no quiero.
Tardes eternas, en algunas horas, largas horas talvez, me arrepiento. Me ha pasado de tener la absoluta certeza de escribir, mandar un mail. Pero después me arrepiento. No tiene sentido. Soy miedosa, sí. Y tal vez me pierda mucho por eso. De todas maneras acá estoy de nuevo, escribiendo. Hace mucho no lo hago, hace mucho no me enfrento con nada de lo que siento. Me gustaría publicar algo que escribí pero ahora no lo encuentro. Lo había escrito alguna tarde de noviembre en el trabajo. Y pensé: Estoy harta de leer sufrimiento en todo lo que escribo. Pero por otro lado siento que será mejor que lo deje ir. Que explote de una vez. Y tal vez así, cuando haya escrito la última sensación de desconsuelo, pueda reencontrarme conmigo nuevamente, después de este acuático viaje de lágrimas, pisar suelo firme otra vez.

jueves, 22 de julio de 2010

Lugares Comunes... no va mássssssss

Diálogos con amigas I

-Te llame pero no me atendiste.
-Bueno Lu, lo que pasa es que estaba a mil, no llegue.
-Hola,
-Hola..
-Nos sentamos acá,
-Si me da igual.
-Bueno a ver me podes decir porque te vas, esperá. ¿que vas a tomar?
-Un Cortado.
-Dos cortados por favor, pero el mío con una sola gota de leche. Gracias. Si, ¿en que estábamos?.
-No se, no se, no se, estoy harta, estoy aburrida, por eso me quiero ir, me quiero ir lo mas lejos posible donde nada sea parecido a nada.
-Igual ya te fuiste una vez, no se si la solución es irse, escaparse.
-No me escapo de nada, ese es el problema, estoy buscando no escapando, si estuviera escapando seria porque hay algo que me somete, algo, pero no, no pasa eso, todo me aburre. Todo es tan banal últimamente.
-Para mi no es así, para mí que estas enojada, como las cosas no resultaron como vos querías, o creías te escapas.
-Si obvio que no resultaron como yo quería, pero todo acaba antes de empezar. Entonces se levantan y se van y yo me quedo con todo esto.
-No te entiendo...
-Nada yo me entiendo...
-Bueno es que no se como ayudarte, no me gusta verte así, pero no se que hacer.
-Es que gracias te agradezco porque estas ahí y me acompañas mientras pienso y eso es un montón, no quiero a nadie que haga las cosas por mí, que las resuelva. Yo sola las tengo que resolver después de analizarlas y estando vos acá me marcas cosas está bueno. Es un montón.
-Esta bien, bueno mejor.
-Si, es que ves, todo siempre es lo mismo. La gente no quiere pensar, tiene fiaca de pensar...
-Bueno pero tampoco es para tanto.
-No, lo que digo es que no se te va a hinchar el cerebro por pensar, es lo mejor que tenemos. Ves eso es lo que tanto me molesta. Los lugares comunes, las frases hechas, la causa común, ¡¡Ay!, como me molesta las actitudes en masa, de gente que no sabe ni porque esta donde está y dice lo que dice, y repiten de memoria una idea que les parece brillante para mostrarse parte de ese pensamiento, por favor, es tanto pedir que la gente piense.
-Bueno si tenes razón, pero a veces tiene que ver con la simpleza.
-No, no, para mi no es así, amo la gente simple, pero ser pensante no es ser rebuscado. Otra cosa que me molesta, que no sepan definir bien las cosas. Porque ser simple puede ser una cosa tan linda. Una persona que sea considerada simple no por eso no piensa o toma sus decisiones después de haber evaluado lo que quiere o necesita hacer... esta todo mezclado. Y sabes que no te tiene que gustar todo lo que a mi me gusta, conozco una persona que tiene gustos completamente distintos a los mios pero me encanta porque los elige a conciencia, defiende cada cosa que elige, y asi se maneja, seguro por la vida. Te las muestra seguro. Y no espera ningún tipo de aprobacion. Ademas Si pienso no quiere decir que sea rebuscada, pero me gusta apreciar las cosas y no restarle ni agregarle valor extra.
-No entiendo porque te molesta tanto.
-Me molesta porque me aburren. Por eso. Porque me sacan las ganas de enseñar quien soy.
- Te crees mil.
- Jajaja no, no se , puede ser, pero yo no estoy diciendo lo que soy estoy diciendo lo que me atrae o no de alguien. Las personas que tienen muy bajo el umbral de asombro Me A B U R R E N!. Gente que festeja cada monada y sabes porque, porque actúa en masa.
-Si eso es un poco así a veces pero vos sos muy mala!
-Mala?, uff mala, ¿porqué, porqué, porqué?, yo te quiero, sos mi amiga, pero que vos me digas mala..., acá tenemos un claro ejemplo. Vos me decís mala a mi porque tengo un juicio de valor, entonces yo debería suponer que ser buena es ser tonta. Osea que la gente que es buena no dice nada, no piensa y se calla. Bueno si es así prefiero no ser buena, ¿pero que le pasa a todo el mundo?. Sabes que tiene mas valor elegir si ser mala o buena en cada acto por elección propia, tener esa capacidad, porque sino, si es espontáneo para mi la bondad no tiene merito. Esa gente buena, que ya la toman de boluda, pero es buena, No!. Una cosa es ser inocente porque es lindo, uno a veces quiere proteger a esas personas, pero no podemos ser inocente en todo ni mucho menos eternamente, ¿porque ser así?, y no querer tener experiencia vivida, la vida curtida, ¡un poco por lo menos che! A mi me gusta mas que me califique alguien con calle a alguien que no vivió nada...
-Si bueno, esta bien, no te voy a decir nada porque lo tomas mal.
-No, gracias por decirme mala. Pero realmente no me siento mala, me siento que talvez hasta me pueden molestar otros adjetivos, que lastimosamente si soy. Y pueden ser peores. Pero que alguien me diga, mala... bueno digo, me aburro, me levanto y me voy. Te juro haría un diccionario con lo que yo considero que significan las calificaciones que te pone la gente gratuitamente y no es exactamente así...
-¿Como qué?
-No se, siempre me dicen cosas que considero que no soy, pero cuando pido que me expliquen porque no tienen sentido. No me molestan, a veces son cosas lindas, pero que no me considero eso. Busco alguien que me deje con la boca abierta, no la encuentro...
-Pero es que sos muy exigente...
-¿A ver que mas soy?, si no te aburrís me encantaría que alguien me ajustara las tuercas, lo necesito de verdad. Pero después me tenes que decir porque...sino no tiene sentido. ¿Podes? Me ayudarías un montón.
- Jajajja yo, yo, yo,
- Jajajaj si es verdad soy medio egocéntrica supongo no se, estoy actuando en masa, estoy cayendo en el clisé. Así somos nos ponen esa cosa en los ojos como a los caballos y avanzamos por la vida...
- Bueno a ver pensemos, yo creo que sos muy, muy es que me cuesta porque te conozco desde hace mucho y por lo general lo que ven en vos los que recién te conocen después ya no es tan así.
-Uff ¿eso es bueno o es malo?, ¿como qué decis?
- No se, la gente cree que sos una nena...que sos una santa. No se que sos conservadora, inocente... dejame que piense.
- Jjajaja si, pero no me molestan ninguna de esas cualidades, pero la verdad es otra... no creo que sea mejor, ni peor... no soy una santa pero tampoco soy lo contrario. Ningún extremo. Es fácil ir a ellos.
-No ya se, pero bueno no te gusta que te digan conservadora.
-Porque no lo soy. No es que me moleste por otra cosa, pero la gente confunde los buenos modales con ser conservador... no es lo mismo. Lejos de ser parecido, tengo una forma de hablar, de expresarme pero no tiene nada que ver con ser conservadora.
-Bueno pero sos correcta.
-Si bueno, pero de nuevo es otra cosa. No entiendo, la gente necesita que hagas el baile del caño para no tildarte de conservadora, que hables a los gritos, que digas malas palabras. la otra vez escuche – me gusta porque se viste con onda, ¿¿¿con onda de que??? Pensé yo. La gente tiene como una grilla muy básica donde te van marcando... vestirse con onda, 8 puntos.
-Bueno vos sos re esteticista, siempre estas con el tema de la moda, y las cuestiones de la imagen, nadie entra por tu filtro.
-Siiiiiii por eso mismo, ni yo entro por mi filtro. Tengo un sentido muy agudo con ese tema y te repito no es la biblia de nadie. Me sirve a mi y nadie mas que a mi. Yo no le digo a la gente esta es la manera de ver las cosas. Pero me molesta que digan que alguien tiene onda tan frescamente...
-Paraaaaaaaaa vos seguro tenes toda la onda.
-No, ay dios... no digo eso. A ver como lo puedo explicar, no es fácil de encontrar a alguien que tenga onda. Es como un don. Bué... "un don", no será para tanto... Y yo cuando lo encuentro lo aplaudo. Pero si vamos a decir que un nene flogger tiene onda... por favor, las cosas por su nombre. Desde ya si tenes un esquema puesto, un comun denominador no podes decir que tenes onda. A lo sumo que sos buena onda jajaja que no es lo mismo. Y si te pueden clasificar, ponerte un gancho mucho menos!!!.
-Nos pusimos a hablar de moda...
-No de la forma en que la gente clasifica las cosas...
-Bueno pero ahora no te estas aburriendo o si,
-No, me encanta charlar con vos.
-Y para el día del amigo al final que vas a hacer?.
-No se, no me gusta el día del amigo,
-Que mala onda
-Jajajaja no pero me molesta la euforia colectiva
-¿¡Porque???
-No, a ver, voy tratar de expresarme mejor. Me gustaría que la gente viva con mas intensidad todos los días y no porque una fecha lo habilite para hacer una cosa, para sentirse de esa forma, para acordarse de tal cosa. Me encanta recordar que tengo amigos que quiero mucho y saludarlos pero no me gusta escuchar la sarta de boludeces que escucho ese día, “gracias por estar, por ser mi amigo, en las buenas y en las malas” a pesar de que no siempre te vea se que sos mi amigo bla bla bla”. Entonces Juan que sale con pepita, le dice – Che hoy salgo con los pibes! Nos juntamos en lo de Pepito después vemos a fulanito y descontrola como si ese fuera el ultimo día de su vida!. Y andan como un equipo de rugby borrachos por las calles porque ese día se le esta todo permitido por sus novias...
-¿Pero que te molesta?
- No se, me parece que soy yo, me molesta ser así, tan infeliz. No me quitan el sueño, pero me molesta como ver siempre una realidad paralela, ¿tendré un problema?. Es que veo las cosas de otra forma... y veo todo, todo el tiempo. A lo mejor mi problema es ese,.. creer en lo que veo...
- No, esta bien, yo te entiendo pero me parece que te podes llegar a quedar muy sola buscando un ideal que no existe.
- Yo no me siento sola porque tengo amigos muy distintos y que disfruto mucho. Y me enriquezco con vos, con ellos.. pero si es verdad siempre busco la perfección y eso no es posible, pero no puedo dejar de aspirar a lo que yo considero lo mejor... en cuanto a lo que se refiere a la persona que este a mi lado... no se... por lo general todo aquel que me rodea es muy bienvenido a mi vida. Ya si estas cerca es porque estas en mi sintonía... y auque a veces no sigamos compartiendo ideas, no me arrepiento jamás de haberte conocido, por algo fue que así fue. Suficiente para mi, para llevarte en el corazón. Nadie me tiene que rendir cuentas de nada ni yo rendirle cuentas a nadie. Si se separaron los caminos no podemos mas que dejarnos ser y ya. Amiga me tengo que ir.... ufa
-Bueno si queres venite el martes vamos a estar en casa.
- Si veo, no se que voy a hacer todavía, te repito me iría lejos .
- Yo me quiero ir con vos
- ¿Vamos? pido la cuenta
- Si dale.
- ¿Puede ser la cuenta?
- ¿Cuanto es mi parte?
- Shhhhhhhhhhhhhhhhhhh